Efecto de mera exposición
Cuanto más veces vemos algo, más nos gusta, aunque no tengamos ninguna otra razón para preferirlo.
Qué problema aborda
Explica por qué lo familiar nos parece mejor y por qué un diseño nuevo puede gustar menos al principio que al cabo de un tiempo.
Un ejemplo
Un ejemplo ilustrativo: una app cambia su logotipo.
El diseño no cambió; cambió cuántas veces lo habíamos visto.
Por qué pasa
Lo que ya vimos se procesa con menos esfuerzo.
Esa facilidad se siente agradable.
Y la atribuimos a la cosa misma: nos gusta más.
Aplicaciones en diseño
Úsalo así
Antes de juzgar un rediseño, deja pasar un tiempo y vuelve a medir: la primera reacción no es la definitiva.
Evita
Repetir un mensaje sin parar: con demasiadas repeticiones, cansa.
Para no caer
Cuando algo te guste «porque sí», pregúntate si es mejor o solo más familiar.
0 → 25 veces
Lo que dice la investigación
Cuantas más veces habían visto una palabra desconocida, más positivo creían que era su significado (Zajonc, 1968).
Evidencia sólida. Un metaanálisis de 208 experimentos lo confirmó: el efecto es moderado, más fuerte con exposiciones breves, y deja de crecer o baja tras muchas repeticiones (Bornstein, 1989).
Conexiones
Se usa en
Relacionado con
Autores y obras
- 1968
Robert B. Zajonc
Lo demostró mostrando palabras, caracteres e imágenes desconocidas un número distinto de veces.
- 1989
Robert F. Bornstein
Revisó veinte años de experimentos y midió cuándo el efecto es más fuerte.
Fuentes
Fuentes originales
- Zajonc, R. B. (1968). Attitudinal effects of mere exposure. Journal of Personality and Social Psychology, 9(2, Pt. 2), 1–27. Ver fuente: Zajonc, R. B. (1968)
Revisiones académicas
- Bornstein, R. F. (1989). Exposure and affect: Overview and meta-analysis of research, 1968–1987. Psychological Bulletin, 106(2), 265–289. Ver fuente: Bornstein, R. F. (1989)
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