Efecto estético-usabilidad
Las personas tienden a juzgar más fácil de usar una interfaz que les parece atractiva, aunque su usabilidad real sea la misma que la de otra menos cuidada.
Qué problema aborda
Explica por qué un diseño bonito parece fácil antes de usarlo, y por qué las opiniones sobre él pueden esconder problemas de uso.
Un ejemplo
Un ejemplo ilustrativo: dos pantallas de cajero automático con las mismas opciones.
Con la misma usabilidad real, la pantalla más atractiva se juzga más fácil de usar.
Por qué pasa
A primera vista, la apariencia se juzga antes que el funcionamiento.
Esa buena impresión se extiende a otras cualidades, como la facilidad de uso.
Y después de usarlo, la estética puede seguir pesando más que la usabilidad real.
Aplicaciones en diseño
Úsalo así
Cuida la apariencia: influye en lo fácil que parece tu interfaz desde la primera impresión.
Evita
Fiarte de lo que la gente opina de un diseño bonito para saber si es usable.
Para no caer
Que una pantalla parezca fácil no significa que lo sea: observa a personas usándola.
0,59 → 0,92
Lo que dice la investigación
Con 26 diseños de pantalla de cajero, la belleza y la facilidad de uso que veían las personas se relacionaron con 0,59 en Japón (Kurosu y Kashimura, 1995) y con 0,92 al repetirlo en Israel (Tractinsky, 1997).
Evidencia debatida. Lo que se mide es la facilidad que se percibe, no la real, y la fuerza de la relación cambia según la cultura. Con un cajero simulado que se usaba de verdad, la estética siguió influyendo tras el uso (Tractinsky, Katz e Ikar, 2000).
Conexiones
Relacionado con
Autores y obras
- 1995
Masaaki Kurosu y Kaori Kashimura
Con 252 personas y 26 diseños de cajero, vieron que la facilidad percibida iba más unida a la belleza que a la usabilidad real del diseño.
- 1997
Noam Tractinsky
Repitió el estudio en Israel y la relación salió todavía más fuerte, también al cambiar la forma de preguntar y de mostrar los diseños.
- 2000
Noam Tractinsky, A. S. Katz y D. Ikar
Midieron la opinión antes y después de usar un cajero simulado; tras el uso, la estética influía en la facilidad percibida y la usabilidad real no.
Fuentes
Fuentes originales
- Kurosu, M. y Kashimura, K. (1995). Apparent usability vs. inherent usability: Experimental analysis on the determinants of the apparent usability. En CHI '95 Conference Companion (pp. 292–293). ACM. Ver fuente: Kurosu, M. y Kashimura, K. (1995)
- Tractinsky, N. (1997). Aesthetics and apparent usability: Empirically assessing cultural and methodological issues. En Proceedings of CHI '97 (pp. 115–122). ACM. Ver fuente: Tractinsky, N. (1997)
- Tractinsky, N., Katz, A. S. e Ikar, D. (2000). What is beautiful is usable. Interacting with Computers, 13(2), 127–145. Ver fuente: Tractinsky, N., Katz, A. S. e Ikar, D. (2000)
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