Diseño emocional
Una teoría que explica cómo un producto despierta emociones en tres niveles a la vez: lo que se siente al verlo, lo que se vive al usarlo y lo que significa para quien lo tiene.
Qué problema aborda
Explica por qué dos productos que funcionan igual no se viven igual, y por qué un objeto bonito parece más fácil de usar.
Un ejemplo
Un ejemplo ilustrativo: dos teteras que calientan el agua igual de bien.
Con la misma función, la que despierta emociones se usa más, se perdona más y se conserva más tiempo.
Por qué pasa
A primera vista, la forma, el color y el tacto despiertan una reacción inmediata.
Al usarlo, sentir que funciona y que se domina da satisfacción.
Con el tiempo, el objeto pasa a decir algo de quien lo tiene y de sus recuerdos.
Aplicaciones en diseño
Úsalo así
Revisa tu diseño en los tres niveles, el de la primera impresión, el del uso y el del significado, no solo en el de la función.
Evita
Tapar con un acabado bonito un producto que es difícil de usar.
Para no caer
Que algo parezca fácil no significa que lo sea: compruébalo con personas que lo usen.
0,59 → 0,92
Lo que dice la investigación
Con 26 diseños de cajero automático, cuanto más bonito parecía uno, más fácil de usar lo creían las personas. La relación fue de 0,59 en Japón y de 0,92 al repetir el estudio en Israel (Kurosu y Kashimura, 1995; Tractinsky, 1997).
Evidencia debatida. Los estudios miden la facilidad que se percibe antes de usar el producto, no la real. Y la fuerza de la relación cambia según la cultura y la tarea.
Conexiones
Se usa en
Relacionado con
Autores y obras
- 2004
Donald A. Norman
Propuso los tres niveles en que un producto nos afecta: visceral, de uso y reflexivo, y defendió que lo atractivo funciona mejor.
- 1995
Masaaki Kurosu y Kaori Kashimura
Pidieron a 252 personas valorar 26 diseños de cajero automático y vieron que la belleza percibida iba unida a la facilidad de uso percibida.
- 1997
Noam Tractinsky
Repitió el estudio en Israel con los mismos diseños y encontró una relación todavía más fuerte.
Fuentes
Fuentes originales
- Norman, D. A. (2004). Emotional design: Why we love (or hate) everyday things. Basic Books. Ver fuente: Norman, D. A. (2004)
- Kurosu, M. y Kashimura, K. (1995). Apparent usability vs. inherent usability: Experimental analysis on the determinants of the apparent usability. En CHI '95 Conference Companion (pp. 292–293). ACM. Ver fuente: Kurosu, M. y Kashimura, K. (1995)
- Tractinsky, N. (1997). Aesthetics and apparent usability: Empirically assessing cultural and methodological issues. En Proceedings of CHI '97 (pp. 115–122). ACM. Ver fuente: Tractinsky, N. (1997)
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